RINCON BEISBOLERO DE CLAUDIO MARTINEZ SILVA

Un prolongado e incierto compás de espera viven en la actualidad los seguidores de Vaqueros Laguna luego de que el roster prácticamente quedó encuerado, al llevarse los propietarios a los mejores elementos disponibles para fortalecer aún más a los Leones de Yucatán. La Liga Mexicana de Beisbol (LMB) va a sesionar la primera semana del mes de noviembre, en León, Guanajuato, y una de las noticias oficiales podría ser la venta de la franquicia, de los hermanos Erick y Juan José Arellano Hernández, a una empresa poseedora de periódicos, estaciones de radio y televisión. Mientras tanto, al arrancar la Liga Invernal Mexicana, Vaqueros comparte con Leones el equipo en Maravatío, Michoacán, ahí están los cuates, Alan y Abraham López; así como el manager Ramón Orantes y como coach de pitcheo, Salvador Garibay, por si alguien dudaba de la presencia de David Cárdenas Cortés.

Hoy, decir qué le falta a Vaqueros Laguna es referirse a todas las líneas; aún no se confirma a Ramón Orantes como manager en un equipo al que le faltan cinco abridores, un cerrador, un preparador, tres relevos zurdos situacionales, dos relevos intermedios y un relevo largo. Ofensivamente al parecer se tiene al “Cacao” Valdez, Anderson Hernández y Alberto Callaspo, aunque hacen falta bateadores mexicanos de categoría, así como dos receptores, porque imagínese usted, en el roster aparece Héctor Páez, que la temporada anterior (la última de su carrera) recibió un reconocimiento de los Leones de Yucatán, al anunciar su retiro como pelotero activo, al final de la temporada 2017. Sea quien sea quien administre esta franquicia, será necesario un milagro para armar un equipo competitivo, sobre todo al recordar que la Zona Norte agrupa a los equipos más poderosos del circuito.

Muchos de los verdaderos seguidores de Vaqueros, aseguran que la mejor noticia sería un cambio total en la directiva, y en este sentido ya se dio un gran paso con la partida de David Cárdenas Cortés; la incertidumbre deberá terminar muy pronto y todas esas personas ya podrán tener una idea de lo que será el equipo de casa para la temporada 2018. Cuando en noviembre de 2015 se anunció oficialmente la venta de la franquicia y se conoció a los compradores, el ambiente era de optimismo, por ser los nuevos propietarios, personas con recursos y afición al beisbol suficiente para convertir a Vaqueros en un equipo protagonista, como hicieron desde un año antes con los Leones de Yucatán, o se hizo este 2017 con los Acereros del Norte. Muy pronto terminó la ilusión y todos esos aficionados están ansiosos de recibir noticias positivas.

Ya es oficial que los Rojos de El Águila de Veracruz jugarán en Nuevo Laredo, por lo que ahora sí, los Diablos Rojos del México podrían pasar a la Zona Sur. Geográficamente los Bravos de León deben estar en el Norte, pero primero deberá conocerse el número y ubicación de los equipos que van a participar en la temporada 2018, para la que hay bastantes dudas y asuntos de interés por definirse. En el plano individual ya es necesario conocer el futuro inmediato de Vaqueros Laguna, para que las personas indicadas trabajen en el armado del roster, y el área administrativa se encargue de la promoción y venta de abonos, entre otras actividades de interés. Hoy es triste decirlo pero Laguna es un equipo a la deriva, en donde las únicas noticias recibidas son sobre el desmantelamiento del roster, sin que alguien informe alguna buena noticia a la afición que aguarda impaciente.

En la LMB hay aún muchos problemas por resolver y varios de ellos podrían tener solución durante la asamblea en León, Guanajuato, la primera semana de noviembre. De manera irresponsable la liga, aún con Plinio Escalante al frente, anunció en pasada reunión, en Monterrey, que los Generales de Durango tendrían un año sabático para resolver sus problemas; al día siguiente del anuncio el gobernador José Rosas Aispuro, levantó la mano para decir que su gobierno había hecho una fuerte inversión en favor de los Generales, y ese esfuerzo no era para una sola temporada. Poco después en Durango se anunció que la organización encabezada por Virgilio Ruiz, ya había cubierto sus adeudos con la LMB, por lo que estaban listos para tomar parte en la temporada 2018. Si este equipo juega el año próximo, entonces el anuncio que hizo la liga será una clara muestra de irresponsabilidad.

Hay otras plazas con problemas similares a los de Durango y no se les dio año sabático; si se midiera con la misma vara, habría que aplicar esa medida a Tabasco, Campeche, Tigres, Laguna, Saltillo y Veracruz, aunque los porteños encontraron una buena opción en Nuevo Laredo, en donde al parecer seguirá la influencia de José Antonio Mansur Galán. A partir de septiembre de 2016, la LMB se ha visto envuelta en una serie de turbulencias que han puesto en serios problemas al nonagenario circuito; la estructura de la liga ya no existe, luego de las salidas de Roberto Magdaleno, Roberto Mansur, Cuauhtémoc Rodríguez, Calos Peralta y ahora Néstor Alba Brito. A Javier Salinas le queda grande la LMB por su desconocimiento del beisbol, aunque sea un experto en mercadotecnia. Todo pinta entonces, para que las decisiones importantes ahora se tomen en Monclova.

claudiobeisbol58@gmail.com