EL FUTBOL AMERICANO SALTILLENSE DE LUTO, MURIO OTONIEL QUEZADA

Hoy me acaban de dar la triste noticia del fallecimiento del licenciado Otoniel Quezada. Amigo al que pese a vivir en la misma ciudad, los deberes y caminos profesionales nos llevaron por distintos senderos hasta perdernos en el tiempo y lamentablemente solo éste tipo de desalentadoras noticias nos vuelven a reencontrar.

Fue en el lejano 1978 que lo conocí, era Otoniel el quarterback de los Búhos de la Preparatoria Nocturna que dirigía entonces el emblemático coach Lorenzo “Kiyo” Valdez. Otoniel portaba en su jersey el número 10. Los Búhos comenzaban a escribir su historia en el football americano de la UAC y estaban pagando el “derecho de piso”. Batallaban en serio en sus partidos, pero si había un jugador que los mantenía en la pelea y que por sus extraordinarias escapadas hacía vibrar el estadio olímpico ese era el bajito y delgado mariscal de campo Otoniel Quezada.

Dos años después, formó parte de los Daneses del Ateneo Fuente en la liga intermedia. Cambió su posición a la de halfback usando ya el número 34, era una de las armas importantes de la ofensiva terrestre escarlata. Dos juegos le recuerdo desbordando a las defensivas. El primero de la campaña cuando el Ateneo recibió a los Tecos del Tecnológico de Nuevo Laredo, equipo que venía precedido de gran fama y que en la inauguración demostró su poder ofensivo al anotarle a los pupilos del coach Castro 20 unidades, pero a cambio la ofensiva rojiblanca encabezada por Otoniel Quezada respondió con 34 puntos siendo dos touchdowns obra de nuestro brillante corredor.

Y otro juego donde dejó escrita su leyenda fue en el clásico estudiantil de ese año cuando Daneses y Burros Pardos se presentaban invictos en el torneo. Y si el juego había estado cerrado hasta el primer medio con una ligera ventaja de 14-8 para el Ateneo, solo fue esperar el inicio del tercer cuarto pues Otoniel Quezada (34) sorprendió a los miles de aficionados congregados en el estadio de Av. Universidad al retornar la patada de kickoff a lo largo de 94 yardas eludiendo y sembrando rivales hasta llegar a la zona de las diagonales y perfilar a su equipo a un triunfo inobjetable.

Siendo estudiante de la Facultad de Jurisprudencia Otoniel representó a la máxima casa de estudios al jugar en el equipo de liga mayor Los Vaqueros de la UAC donde siempre derrochó entusiasmo y ganas de hacer bien las cosas. Su carrera académica finalmente lo convirtió en un destacado abogado de la localidad. Hombre recto que formó una familia, que fue ejemplo de constancia y honestidad y que hoy muy cerca de los 60 años de edad nos deja para abordar el camino por el que un día también transitaremos. Descanse en paz el licenciado Otoniel Quezada.