DOMINGO EN CUBA, EL GRAN PITCHER ANDRES AYON

La tarde de este domingo falleció el legendario lanzador Andrés Ayón (La Habana, 1936) víctima de un infarto. Tenía 83 años de edad.

De Andrés Ayón se cuentan muchas anécdotas, entre ellas está la de haber sido uno de los lanzadores preferidos de Fidel Castro. “Entraba y salía de Cuba cuando él quería”, comenta Cuauhtémoc 'Chito” Rodríguez, gerente general de los Tecolotes de Nuevo Laredo en los años 70 y 80.

Llegó a la Liga Juvenil Cubana en 1955, con el Club Pilotos, antes de jugar con el equipo nacional juvenil de Cuba en 1956, con quienes fue parte del Primer Campeonato Mundial Juvenil en la Ciudad de México.

En la Liga Profesional Cubana jugó cuatro campañas con Mariano Almendares. Fue firmado por los Rojos de Cincinnatti en 1957, y jugó en Ligas Menores hasta 1963, ganando 105 juegos y perdiendo 37.

En 1964 llegó a la Liga Mexicana de Beisbol con los Pericos de Puebla. Con ellos jugó hasta 1966, luego estuvo con los Charros de Jalisco (1967-1970), Piratas de Sabinas (1971), Saraperos de Saltillo (1971-1973), de nueva cuenta con los Pericos (1973), Cafeteros de Córdoba (1975) y Tecolotes de Nuevo Laredo (1976-1977).

Firmó un juego sin hit ni carrera en la LMB: el 25 de junio de 1966, con los Pericos de Puebla ante los Charros de Jalisco en juego de 9 entradas; y fue el autor del segundo juego perfecto en la historia de la LMB: el 30 de junio de 1972, con los Saraperos de Saltillo ante los Sultanes de Monterrey en juego de 7 episodios.

Fue el primer pitcher en la historia del circuito en conseguir tres temporadas de por lo menos 20 victorias.

Durante 14 temporadas en la LMB tuvo marca de 169 triunfos y 98 derrotas y una efectividad fue de 3.15, ponchó a 942 y consiguió 21 blanqueadas.

Fue entronizado al Salón de la Fama del Beisbol Mexicano 1997 junto a Maximino León (pelotero), Alfonso Araujo (cronista) y Víctor Saiz (umpire).

Andrés Ayón falleció este domingo 24 de octubre de 2021 a la edad de 83 años en La Habana víctima de un infarto. Sus hazañas y sus marcas lo convirtieron en un inmortal.