EL GRAN COLOFON A LO QUE HA SIDO 55 AÑOS DE SUPER TAZON

POR VICTOR MANUEL PEREZ OCAMPO (HEISMAN)


Lo que le faltó de emocionante al súper tazón le sobró de histórico. Y si bien la luminaria y vencedor de los hombres que atrajeron los reflectores fue Tom Brady; hay que reconocer que la disección que los Bucaneros de Tampa Bay realizaron de los Jefes de Kansas City se produjo en las trincheras (líneas) y en un excelente trabajo de los backs defensivos de Tampa que obligaban a Mahomes a intentar extender las jugadas, pero todo se volvió infructuoso ante la gran actitud mostrada por los frontales de Bucaneros.

El marcador de 31 puntos contra 9 no deja lugar a dudas. ¿El arbitraje? Solo los perdedores buscan a quién culpar de lo que en el campo no pudieron o no quisieron hacer. Las imágenes de televisión poco dejan ver del contexto general, pero hubo obviedades como la de observar a un Tom Brady totalmente concentrado en lo que estaba realizando, parecía un gerente analizando y tomando decisiones, su mirada fría pero contundente al momento de aplicarse. Era su papel, era el líder sobrio, sereno y meticuloso que supo perfectamente lo que su nuevo equipo esperaba de él y ese día, el último del año sencillamente trabajó sin cometer errores y al alimentar las esperanzas de su equipo los hizo concebirse poderosos y escribieron juntos una gran historia.

Estuve esperando la respuesta de Mahomes, esa que nos regaló el año pasado cuando al verse abajo en el marcador 10-20 contra los 49ers. comenzó a arengar a sus tropas, a tomar la posición del líder que va al combate pero que inspira con su valentía y sus llamados a lidiar a sus compañeros. ¿Esta vez? Parecía que la contienda era solo suya, se esforzaba pero todo era inútil no se conectaba con sus compañeros de equipo, se le veía serio, desconcentrado... Esta vez terminó por paralizarse ante lo que su rival estaba llevando a cabo. Nunca se metió al juego o bien nunca se lo permitieron los defensivos de Tampa Bay. La experiencia dio una enorme lección a la juventud.