"EL PEPON" LUIS FELIPE JUAREZ IMPEDIDO DE JUGAR LA SERIE DEL CARIBE DE ESTE AÑO EN MAZATLAN, SINALOA

Por GASPAR A. LÓPEZ POVEDA

De los tres peloteros de los Leones de Yucatán que se coronaron campeones de la Liga Dominicana con las Águilas Cibaeñas, sólo el serpentinero Yoanner Negrín estaría con el equipo de Félix Fermín en la Serie del Caribe de Mazatlán.

Negrín, el también lanzador Andy Otero y Luis Felipe “Pepón” Juárez, los tres, elementos de los melenudos, celebraron anoche la conquista de la corona, logro al que ayudaron de buena manera los tres peloteros.

El saludo del coach de tercera base a Luis Felipe Juárez, luego de su cuadrangular

De acuerdo con Jesús Valdez Rodríguez, quien es gerente de los Venados de Mazatlán desde 2007, las reglas de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe impiden que el “Pepón” pueda jugar con Dominicana, puesto que jugó toda la campaña y la primera parte de los playoffs en México, con las Águilas de Mexicali, y solo reforzó en la serie final a las Águilas Cibaeñas.

“(Si eres extranjero) Tienes que jugar el año entero (la temporada completa) en ese país y recibir un permiso. El Pepón no puede jugar en Mazatlán”, dijo Valdez, quien en su etapa de jugador defendió la franela de los Leones, entre otras.

Otero sí cumple con ese requisito, pues jugó con las Estrellas Orientales en la temporada regular, antes de ser llamado como refuerzo para las Águilas, pero Andy estará en Mazatlán con el equipo de su país, Panamá.

La ruidosa, efusiva celebración del bambinazo del «Pepón» en el mero plato

Así las cosas, sólo el cubano Negrín podría estar en el Clásico caribeño. Negrín estuvo toda la campaña con las Águilas y también en los playoffs.

Andy Otero, quien abrió dos choques de la final ante los Gigantes (ganó uno) salió anoche sin decisión. Trabajó por espacio de cuatro entradas, con dos incogibles, dos carreras que fueron limpias, dos transferencias y cuatro anestesias.

Juárez, solicitado por el mánager Félix Fermín, quien lo tuvo con los Sultanes de Monterrey y sabía de su capacidad, bateó en seis de los siete choques de la final (el primero no lo jugó) para .261, con un cuadrangular y apenas una producida. Esa carrera fue la que impulsó anoche en la séptima entrada, cuando rompió con su bambinazo el empate 2-2 que había en el pizarrón y prendió la mecha para el ataque de cinco carreras en ese rollo, que enfiló a los emplumados a la victoria y al título.

Anoche el “Pepón” se fue de 4-2, en el único encuentro en el que pegó más de un imparable.