EL PITCHEO ES EL ALMA DE UN CAMPEONATO

El pitcheo tiene un lugar muy importante en la historia de un juego, a lo largo de una temporada y en su trayectoria. Viendo todo eso en la guía de una liga y sus temporadas, seguramente que ya lo han verificado para juzgar la importancia de la carrera de todos los lanzadores que marcan sus respectivas trayectorias. Veamos a todos esos grandes lanzadores, sus números y sus actuaciones que les dieron a sus respectivos equipos la gloria del campeonato.

Vicente “Huevo” Romo por ejemplo, en 2 500, 2/3 innings promedió 2.49, con lo que encabeza a la LMB. Realmente extraordinario, logró 182 victorias de por vida. Se imaginan con todo esto las satisfacciones que les dio a los equipos con los que militó a lo largo de su carrera. Fue titular y también refuerzo en muchos momentos. Con ese promedio de efectividad, Romo encabeza a la LMB.

Siguiendo sus pasos, un pitcher extranjero que brilló intensamente pero que siempre se le reconoció como parte del gran pitcheo mexicano. Nos referimos a George Brunet, que está en el segundo lugar con promedio de 2.66 en 2, 149,2/3 de innings picheados, aunque sus 132 victorias casi empata con sus 127 derrotas de por vida. Pero el promedio de efectividad defiende su trayectoria. Sin duda alguna.

Para completar la tercia aparece el otro gran Romo, Enrique con un lugar fuera de serie porque su trayectoria fue también de mucha magia en todos los montículos donde se paró. Enrique Romo ocupa el tercer lugar con efectividad de 2.67 en 1, 567 innings. Su logró en ganados y perdido fue de 109 victorias por 74 derrotas. Enrique abrió juegos pero se identificó más como cerrador, hombre de relevos cortos. En las Ligas Mayores, él y su hermano Vicente tuvieron la misma cantidad de salvamentos; 52 cada uno, Vicente en 8 temporadas y Enrique en 6.

Todos ellos encabezan el pitcheo en el Salón de la Fama: Vicente Romo fue elegido en 1992, George Brunet en 1999 y Enrique Romo en el 2003. Cabe agregar que George Brunet ganó la primera Serie del Caribe para México, fue como refuerzo de los Naranjeros de Hermosillo en 1976, lanzando gran juego contra Venezuela en la serie que se celebró en Santiago de los Caballeros, República Dominicana.

Estos tres grandes lanzadores pertenecen al pasado, en no muy remota época, parece que todavía los estamos viendo tomar la esférica y soltar sus pitcheos llenos de efectividad. Respetamos a la nueva generación que ahora están tratando de lucir lo que han aprendido. Pero jamás dejaremos a un lado a las figuras que ya recordamos y a otros súper bendecidos que también dejaron huella. Fueron grandes y siempre lo serán.

Kerlegand99@yahoo.com.mx