EL PITCHEO ES UNA CLASE ESPECIAL DEL BEISBOL




Cuando se habla o se escribe asegurando que determinado pitcher ha sido el mejor de todos en un circuito como la LMB rápidamente surgen protestas, es muy difícil asegurarlo, ni siquiera seleccionando una lista de 15 o 20. Cifra que hemos programado para esta ocasión, aunque no estamos seguros. Lo mismo sucede a la ofensiva, con los mejores bateadores de lo que nos ocuparemos después. En Ligas Mayores tiene un lugar especial Cy Young, por eso se le escogió para premiar a los mejores lanzadores de la Liga Nacional y Americana. Es el máximo ganador de por vida, pero hay otros que significan más cuando se habla del mejor. En la Liga Mexicana de Verano está en primer lugar de victorias de por vida el inolvidable Ramón Arano, sus 334 triunfos en su carrera equivale a ser el Cy Young de nuestro beisbol, pero junto a él encontramos una lista de otros grandes. El departamento de las carreras limpias viene siendo algo muy especial en el beisbol, defensivamente es lo máximo porque resulta la barrera para que tus aliados hagan carreras al rival y con ellos se conviertan en victorias. Por ejemplo, vemos que Vicente Romo es el mejor con 2.49 de carreras limpias de por vida tomando como base sus 1500 innings lanzados. Es uno de los 15 que creo son los mejores. En esta lista no entran los extranjeros, los tomaremos en cuenta para otra lista que tenemos en puerta. Es increíble ver en segundo lugar a Enrique Romo, hermano de Vicente, Enrique aparece con 2.67. Completan ambos así: 182-106 en ganados y perdidos, en tanto que Enrique con 109-74. Este caso es notable, no existe otro uno-dos en otra liga del mundo como esta. Nacieron para ir de la mano, en las Ligas Mayores salvaron 52 juegos cada uno. Pero no siempre el promedio de carreras limpias resulta la verdad, por ejemplo los hombres del bullpen no garantizan ser buenos con su promedio de carreras limpias. Ramón Arano fue un gran pitcher, su especialidad fue ligar victorias y no tanto las carreras limpias. Fue número 27 en carreras limpias y si muy meritorio porque lanzó 4,773 un tercio de entradas. Eso le justifica su 3.26 de efectividad. Nos quedamos como la gran figura del pitcheo de por vida. Antes que él aparece Antonio Pollorena que terminó con 3.01 de efectividad, ganó 233 juegos por 170 derrotas. Pollorena logró algo que debe considerarse como hazaña, sobre todo porque ahora ya no hay consistencia como la hubo antes. Se imaginan ahora a un pitcher que logre cuatro temporadas de 20 o más victorias consecutivas, una de ellas de 25 ganados. Esto merece más espacio, lo tendremos para continuar con tantas hazañas que han logrado los lanzadores, nos faltan los relevistas de alcurnia que tienen un lugar en la historia. Kerlegand99@yahoo.com.mx